Tarea difícil me ha encomendado el Sahonin Mauricio Sotelo, cuando me pregunto si podía realizar una nota de “como ha influido el TKD en nuestra familia”. Para ello me debo remontar al año 2009, cuando decidimos conjuntamente con mi esposo llevar a nuestro hijo menor en ese momento con tan solo 5 años a practicar un arte marcial, debido a que era un niño muy indefenso y no podía responder a los insultos y agresiones físicas de sus compañeritos de salita por ser  robusto o “gordo” según la mirada de la sociedad y como siempre su hermana mayor de 10 años de edad lo acompañó y protegió en todo momento. Pocos meses después su papá (amante de las artes marciales) para darles un incentivo  a esta difícil y nueva  propuesta para sus vidas, retomó luego de más de 25 años y se colocó a igual que sus hijos el cinturón blanco. Yo como esposa y mamá estaba siempre al lado de ellos para todo lo que necesitasen, acompañándolos a exámenes, torneos, practicas hasta que un día dije por qué no? Y fue asi que a mis 43 años sin ninguna experiencia previa, comencé a practicar taekwondo. Al principio fue muy difícil porque teníamos distintos gimnasios, días y horarios pero el tiempo paso y ahora mis hijos tienen 15 y 20 años y practicamos los cuatro juntos en el mismo dojang.

Ahora bien, responder a la consigna “como ha influenciado el TKD en nuestra familia”, en primer lugar fue y es para nosotros una herramienta más en la crianza de nuestros hijos, nos sirvió para demostrarles que no éramos los únicos que manifestábamos que la vida de toda persona debe manejarse con valores y buenas costumbres, con respeto para consigo mismo y los demás, que debemos afrontar sin bajar los brazos todos los contratiempos que se presentan en cada etapa de la misma, que las metas son parte del camino y éstas nunca deben terminar, cada una de ellas es el comienzo de la próxima.  

En segundo lugar, el poder realizar esta actividad en FAMILIA, es algo tan magnífico, es aprovechar al máximo el estar juntos, hoy en día en que los padres no tienen temas de conversación con sus hijos, por las diferencias de edades, por los problemas laborales, por la etapa de la adolescencia, porque se pusieron de novios, porque no los podemos entender, porque la comunicación es vía redes sociales, nosotros vamos a entrenar juntos, salimos cansados pero liberados de todo lo que pasamos en el día, son 2 horas que nos olvidamos de todo y nos dedicamos a nuestro físico y nuestro espíritu, charlamos con nuestros compañeros, nos interesamos por el otro, aprendemos los unos de los otros, y llegamos a casa, a la mesa y no hay celulares sino charla y debatimos a veces con distintos puntos de vistas pero hablamos y crecemos en familia. Por eso El TKD es una herramienta MAS en el crecimientos Familiar.

 

Sra. Miriam Maldonado

Miembro mastkd